Confieso que cuando hablo de crear contenidos mi mente se va a estudios, luces y cierto nivel de glamour. Pero eso es solo un plus, obviamente debemos hacer las cosas con calidad y ciertos estándares pero eso nunca debe estar por encima del mensaje y su asertividad.
Confieso que sufro un montón viendo lo que yo mismo hago. Me juzgo con la lupa de la comparación destructiva y no con un lente de gracia y favor. Me quejo por los equipos y la ms personas que hacen falta y no doy gracia por lo tengo, por los equipos que Dios ha dado y los AMIGOS que me apoyan. ESTO ES UN “HERROR” CON MAYÚSCULAS Y H DE HORRIBLE.
He escuchado muchas veces la frase: “no menosprecies los inicios pequeños” e incluso aconsejo diciéndola cuando en realidad menosprecio todo el tiempo mi realidad actual.
Sueño con influencia, que FMC (como de cariño llamo a Fundación Misión Carpathia) ser de ayuda a quienes necesitan ayuda, visibilice a quienes necesitan ser visibilizados pero me pasmo al ver todo el camino que aún falta por recorrer. Me paralizo al ver las limitantes contra todo lo que se necesita hacer. Esto está muy mal.
Sé muy bien que lo poco que tengo es por la fidelidad en lo menos que tenía, y es que el ser humano es inconforme por naturaleza, siempre estamos viendo lo que queremos y no agradecemos por lo que tenemos. Creo que es una tarea de la temporada, seguir siendo fiel en el hoy sin esperar lo “mejor” para serlo.
Estos días he pensado en una frase que se me vino a la mente: “perdemos la oportunidad de obedecer a Dios esperando el tiempo/momento perfecto, cuando el tiempo justo es hoy mismo… el ahora.”
Yo sé, está un poco larga por eso he pensado en cómo acortarla para que sea un trino pero ajá. El tiempo para sacarla a la luz es el ahora. Creo que Dios no se ha cansado de hablar a Su pueblo, por eso está Su Palabra vigente. Creo que Su deseo es hablar personalmente a cada persona y que como hijos de Él, los que lo conocemos ya, debemos facilitarle el encuentro a otros que no lo conocen aún.
El mundo bombardea con información a la humanidad solo para distraer su mirada y evitar que vean a Dios. Así como lo hace conmigo para que no hable de Dios. Yo sé que no soy famoso y la verdad sí quiero serlo para que más conozcan de Dios. Pero si el mensaje de Dios que yo pueda dar es escuchado por alguien que tenga más influencia y lo replica a su audiencia, ya ganó Dios. No importa la voz, importa el mensaje de Jesús llegando a los corazón del quienes lo necesitan. (Por eso te invito a compartir estos contenidos porque eres más famoso que yo ✌🏾)
Confieso lo del inicio como una forma de quitarle poder y recordarme que tengo el privilegio de hablar de Dios, tengo mi voz y la cámara del celu para comunicar a Dios; y si un día llega un estudio y las cámaras de cine el privilegio debe seguir siendo comunicar a Dios.
No te dejes amedrentar por la situación actual, de pronto te afectan otras cosas como lo emocional, lo familiar, lo económicos pero quiero que sepas que la paz de Dios consiste en dejar los asuntos en Sus manos. A veces, no somos capaces de soltar el control porque siendo sinceros, desconfiamos y creemos que Dios no se interesa en nuestros asuntos, que no va a hacer lo que quiero y deseo, pero, debemos confiar en que Dios siempre hará lo mejor. Aunque no sea lo que esperamos.
Dios actúa por amor a nosotros, su preciada posesión no por nuestra conveniencia; Salmo 94:14 “El SEÑOR no rechazará a su pueblo; no abandonará a su posesión más preciada.” Y espera que le glorifiquemos reconociendo Su actuar.
En mi caso es hablando, creo que todos debemos hablar con nuestras voces y con nuestras vidas, de Sus maravillas.
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No siendo más por ahora, nos vemos en el Camino.